Proveniente de una cuidadosa selección de viñedos de aproximadamente 40 años de antigüedad, este vino nace en la propiedad de Los Vascos, ubicada en la zona de Peralillo, en el corazón del aclamado Valle de Colchagua. Su crianza de un año en barricas de roble, con un tercio de madera nueva, le confiere una estructura y complejidad notables. En nariz y boca, exhibe el carácter cálido de su terroir, manifestado en intensos aromas y sabores a frutas negras y rojas maduras. En el paladar, despliega una textura firme y elegante gracias a taninos bien definidos, que están magistralmente envueltos por una acidez vibrante y amable. Es un vino de cuerpo medio y jugoso, con un final persistente donde asoma una sutil y refrescante nota herbal.