Vinos
$230.000 El precio original era: $230.000.$190.000El precio actual es: $190.000.
$69.000 El precio original era: $69.000.$59.000El precio actual es: $59.000.
$26.000 El precio original era: $26.000.$18.500El precio actual es: $18.500.
$26.000 El precio original era: $26.000.$18.500El precio actual es: $18.500.
$13.500 El precio original era: $13.500.$11.990El precio actual es: $11.990.
$19.990 El precio original era: $19.990.$14.500El precio actual es: $14.500.
$38.000 El precio original era: $38.000.$30.000El precio actual es: $30.000.
$64.000 El precio original era: $64.000.$39.000El precio actual es: $39.000.
$575.000 El precio original era: $575.000.$445.000El precio actual es: $445.000.
$46.000 El precio original era: $46.000.$35.000El precio actual es: $35.000.
$18.990 El precio original era: $18.990.$13.000El precio actual es: $13.000.
$47.000 El precio original era: $47.000.$39.990El precio actual es: $39.990.
$39.990 El precio original era: $39.990.$25.000El precio actual es: $25.000.
$14.000 El precio original era: $14.000.$6.500El precio actual es: $6.500.
$19.990 El precio original era: $19.990.$11.990El precio actual es: $11.990.
$14.000 El precio original era: $14.000.$6.500El precio actual es: $6.500.
$19.990 El precio original era: $19.990.$14.500El precio actual es: $14.500.
$13.500 El precio original era: $13.500.$11.990El precio actual es: $11.990.
$7.900 El precio original era: $7.900.$5.990El precio actual es: $5.990.
$7.900 El precio original era: $7.900.$5.990El precio actual es: $5.990.
$7.900 El precio original era: $7.900.$5.990El precio actual es: $5.990.
Preguntas Frecuentes
La añada 2021 es considerada por muchos enólogos como una cosecha “clásica” o “atlántica”, en marcado contraste con la añada 2020, que fue extremadamente cálida y temprana. El 2021 fue un año fresco, con lluvias primaverales que acumularon reservas hídricas y un verano moderado sin olas de calor extremas. Esto permitió una maduración fenólica lenta y completa de las uvas, especialmente del Cabernet Sauvignon en el Maipo. El resultado son vinos con una acidez natural más alta, taninos más finos y estructurados, y una expresión aromática más elegante (más fruta roja fresca y grafito, menos mermelada). Es una añada construida para la guarda, con un potencial de envejecimiento superior.
No es que sea “mejor”, sino que representa un estilo diferente y más clásico. El Don Melchor 2020 es un vino de opulencia, producto del año cálido, con una explosión de fruta negra madura y una sensación en boca más voluminosa; es impactante desde el primer minuto. El Don Melchor 2021 (que recibió 100 puntos de James Suckling) es un vino de tensión, elegancia y estructura. Muestra la cara más fina de Puente Alto, con notas a cassis, grafito y té negro. Sus taninos son firmes pero pulidos, y su acidez le da una columna vertebral que promete una evolución espectacular en botella. Para beber hoy, el 2020 puede impresionar más por su exuberancia; para guardar 20 años, el 2021 es la apuesta del coleccionista.
Absolutamente. Un vino ícono como Don Melchor, de una añada calificada como “excepcional” y con puntajes perfectos de la crítica internacional, es lo que se considera un blue chip en el mundo del vino. Su producción es limitada y la demanda global es alta. Al ser una añada de perfil clásico y gran potencial de guarda, su valor tenderá a incrementarse a medida que las botellas disponibles en el mercado disminuyan y el vino evolucione hacia su peak de consumo en 10, 15 o 20 años. Es una compra de bajo riesgo para una cava de inversión.
Un “segundo vino” (o Second Vin) es un concepto originario de Burdeos, Francia, que las grandes viñas (Châteaux) adoptaron para mantener la calidad ultra-premium de su vino ícono. El Prelude de Clos Apalta es un ejemplo perfecto: se elabora con las mismas uvas del mismo viñedo biodinámico excepcional en Apalta y por el mismo equipo enológico. La diferencia radica en la selección: el ícono (Clos Apalta) se hace con las uvas de las parcelas más viejas y concentradas, mientras que Prelude se elabora con uvas de parras más jóvenes o de parcelas que expresaron un perfil más frutal y accesible. No es un vino “menor”, sino una expresión más temprana y vibrante del mismo terroir.
La diferencia es la complejidad y el potencial de guarda. Prelude está diseñado para ser disfrutado más joven; explota con notas de fruta roja y negra (frambuesa, cassis), especias y un tanino muy sedoso y pulido. Es la “introducción” perfecta al estilo Apalta. El Clos Apalta (ícono) es un vino de meditación; es mucho más denso, concentrado y estructurado. Sus aromas van por capas: grafito, hoja de tabaco, trufa, chocolate amargo y fruta negra profunda. Sus taninos son masivos pero increíblemente finos, y necesita años en botella (o una larga decantación) para mostrar todo su potencial.
Porque Caballo Loco es un vino único en Chile que utiliza un “blend vertical” inspirado en el método de Solera español. En lugar de ser un vino de una sola cosecha (ej. 2021), cada edición numerada (N°19, N°20, etc.) es una mezcla que contiene aproximadamente un 50% de la cosecha más reciente y un 50% de la “madre” (el blend de la edición anterior). Esto significa que la Edición N°20 tiene vino de la N°19, que a su vez tiene de la N°18, y así sucesivamente hasta la primera cosecha. Este método crea una “memoria” en el vino, asegurando una complejidad, riqueza y un estilo consistente que trasciende las variaciones de una sola añada.
El blend de Caballo Loco es un secreto bien guardado por Viña Valdivieso y cambia con cada edición, pero su concepto es ser un “blend de terroirs”. No se limita a un solo valle. Los enólogos seleccionan las mejores uvas de sus mejores viñedos a lo largo de Chile, usualmente de Limarí, Maipo Alto y Apalta. Su base histórica es un ensamblaje bordelés (Cabernet Sauvignon, Carmenere, Merlot, Cabernet Franc), pero a menudo incluye Syrah, Malbec e incluso Carignan, buscando siempre la máxima complejidad y equilibrio en la mezcla final.
Ambos son los Grand Crus indiscutidos para el Carmenere en Chile, pero ofrecen perfiles distintos. Peumo (Valle de Cachapoal), con sus suelos profundos y clima cálido protegido por la cordillera de la costa, es la cuna histórica y da vinos de gran sedosidad, madurez y notas especiadas (pimienta negra, clavo) y de chocolate. Apalta (Valle de Colchagua), con su famosa forma de herradura y suelos de granito, tiende a dar Carmeneres más potentes, estructurados y tánicos, con una fruta negra más marcada y notas terrosas. Peumo es elegancia y especias; Apalta es potencia y estructura.
Son vinos radicalmente opuestos. Un Syrah de Colchagua (valle cálido) es opulento y mediterráneo; está lleno de notas a mermelada de mora, arándano, aceituna negra, tocino ahumado y a veces violetas. Es un vino de gran cuerpo y textura carnosa. Un Syrah de Leyda (valle costero frío), influenciado por la corriente de Humboldt, es austero, salino y “eléctrico”. Sus aromas son de pimienta blanca, carne cruda (notas cárnicas o rotundone), y fruta negra ácida. Es un vino de acidez vibrante y mineralidad, más cercano a un Crozes-Hermitage del Ródano Norte.
Es un vino de viticultura extrema. Lago Ranco es uno de los terruños más australes y fríos del planeta para la vid, con alta pluviometría y suelos volcánicos (trumaos). La vid lucha por madurar, y esta “lucha” resulta en un vino de características únicas: una acidez altísima, casi cortante, que le da un potencial de guarda de décadas, y un perfil aromático intenso de lima, flor de azahar y una mineralidad profunda a pedernal o piedra mojada. Su producción es minúscula y representa la nueva frontera del vino chileno.
Al ingresar a Labutiq, declara bajo su propia responsabilidad ser mayor de 18 años (o la edad legal de su país de residencia) y consiente ver contenido dirigido exclusivamente a adultos.